La historia tras el Tommy Jones Memorial

Tommy Jones memorial

Tommy Jones, de 5 años, acompañaba a su padre, minero de profesión, a visitar la granja de sus abuelos en Brecon Beacons, en agosto del año 1900. Juntos habían viajado en tren y caminado mas de 6 kilómetros hasta el valle cercano al monte Pen y Fan, lugar en el que se encontraba la granja. Poco antes de llegar hicieron parada en la cantina de un campo de entrenamiento militar cercano a su destino para tomar algo. Allí se encontraron al abuelo y al primo de 13 años del niño, llamado William, al que pidieron que se acercara a la granja para avisar a la abuela de que habría más comensales para la cena. El pequeño Tommy se empeñó en acompañarlo. Dado que era poco camino el que quedaba, juntos emprendieron la marcha.

Pero a medio camino Tommy sintió miedo ante la noche oscura y comenzó a sollozar. Quería volver con su padre, así que su primo William lo envió de vuelta y continuó solo su camino. Cuando finalmente regresó a la cantina, descubrió que no sabían nada del pequeño. Comenzó entonces una intensa búsqueda que se prolongó durante días, y luego semanas. Se llegó incluso a hablar de dragar el Llyn Cwm Llwch.

Unas semanas después de la desaparición de Tommy, Mrs. Hamer, que había leído sobre el caso días antes, comentó a su marido que había soñado con el lugar en donde se encontraba el niño. Pero él no le hizo caso y quiso que olvidara el asunto. Vivían en el norte del pueblo de Brecon, nunca habían subido por los senderos del parque y el punto señalado por ella se encontraba a más de 22 kilómetros, así que era absurdo pensar en ello.

Días después, el 2 de septiembre, y ante la insistencia de su esposa, Mr. Hamer cedió y emprendieron el viaje. Junto a otros familiares de la pareja, la acompañó hasta el lugar que ella indicaba, quizás también con la esperanza de cobrar las 20£ que se ofrecían de recompensa. Él, que se había adelantado caminando más rápido, fue quien se topó con el cuerpo sin vida del pequeño Tommy. Al parecer, los equipos de búsqueda habían pasado cerca, pero la hierba era tan alta que no llegaron a verlo.

En total, fueron 29 días los que tardaron en encontrar al desafortunado Tommy Jones. Nunca se supo cómo pudo ser que errara tanto en su camino de vuelta y cómo consiguió subir casi 400 metros en una noche cerrada. Se cree que murió de frío, cansancio y deshidratación.

El lugar en donde fue encontrado se encuentra hoy señalado con un monumento de granito en forma de obelisco, el Tommy Jones Memorial. Muchos contribuyeron para que fuera posible, entre ellos el matrimonio Hamer. Hoy en día forma parte del recorrido que hacen los turistas que recorren a pie el parque nacional de Brecon Beacons. Desde allí se puede ver el lago Llyn Cwm Llwch y guardar unos segundos de silencio por el alma del pequeño Tommy Jones.

Foto Vía: Jeremy Bolwell

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Categorias: Rutas Turísticas



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