Llywelyn ap Iorwerth, monarca del Reino de Gwynedd

Llywelyn ap Iorwerth

Llywelyn ap Iorwerth (Llywelyn el Grande) llegó al trono del antiguo Reino de Gwynedd mediante un derecho indirecto de sangre, ya que el anterior monarca era su tío, pero pronto dio muestras de ser un rey muy capaz, inteligente y con visión de futuro. Emprendió una reforma completa de los engranajes políticos del reino, fue un gran estadista y pese a que su gobierno estuvo fuertemente marcado por las guerras, destacó como un sutil estratega, aprovechando las debilidades de sus enemigos y eligiendo bien el momento en que presentar batalla.

A su fallecimiento en el año 1240, dejó un principado que bien se podría haber convertido en un estado libre e independiente, lejos del control de las potencias extranjeras. Esto sucedió gracias a su reforma del sistema político y judicial, reforma que no agradó a todos, sobre todo a aquellos que más asentados estaban en el poder, y cuya base se inspiró en las florecientes sociedades de Francia e Inglaterra. Pero el escaso territorio y una importante falta de recursos, dieron al traste con sus sueños de una Gales unida y libre, lo cual le valió ser el blanco de las críticas de los ingleses, que le acusaron de ingenuo.

Gwynedd jugó un papel fundamental en cuanto a preservar el poder de los príncipes, pero con la expansión territorial emprendida por Llywelyn se pudieron establecer nuevas posibilidades de actuación, como no se habían visto con los reyes anteriores. Se fortificó el reino mediante la construcción de numerosos castillos, como es el caso de Ewloe o Dolwyddelan, llegando incluso a desarrollarse un estilo arquitectónico propio de los galeses, y durante un tiempo, el sueño de la independencia sobrevoló el reino de Gwynedd, debido a que por fin contaba con todos los engranajes necesarios para funcionar sin influencia exterior.

Tristemente, la antes mencionada falta de recursos dio al traste con las esperanzas de Llywelyn y sus súbditos.

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Categorias: Historia de Gales



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